jueves, 2 de agosto de 2012

19º capítulo

Ando por los adoquines de la calle, donde tanta gente te empuja y corre a todas partes y parecen saber a donde se dirigen. Yo se a donde me dirijo, voy a coger mis notas, espero que sean buenas porque he trabajado mucho este trimestre. Al acercarme al colegio, vi a ese ángel que me alegra cada día mas y mas.  Empece a sentir cosquillas en la tripa y suspire. El me puso su brazo en mi cintura y me dio un dulce beso.
- Tengo unas ganas de irnos todos juntos a Lura- dije emocionada
- Yo tengo ganas de pasar tanto tiempo contigo - dijo mi novio. El como siempre comenta cosas románticas que me hacen sentir la chica mas afortunada del mundo.
Sonrió.
-Y yo - dije, intentando decir una cosa romántica como las que me dice el.

Nos metemos en el deprimente instituto, que esta mas solitario que otros días. Cruzamos el pasillo y nos metimos en la clase mas grande del instituto y nos sentamos cerca de nuestro grupo de amigos.

La profesora de matemáticas se levanta de su silla y se pone enfrente de los alumnos. Se puede ver su mal gusto a la hora de vestir, porque lleva una camiseta larga rosa y apretada al cuerpo, también lleva unos pitillos rojos tan apretados que parecía esquelética. Empezó el discurso diciendo:
- Bueno, como ya sabéis hoy es vuestro ultimo día de la E.S.O. Y ya no tenéis que entrar en el instituto hasta el 10 de septiembre.- de repente se oyen a parte de los alumnos abuchear- bueno,bueno, como decía si queréis volver a entrar en el colegio para recoger cualquier cosa que no habéis recogido aun podéis hacerlo mañana desde las 12:00 a las 4:00 de la tarde. Para acabar con este curso tan maravilloso os vamos a dar las notas. Empecemos:
•  Mario Alonso
•  Paula Arribas
•  Daniel Armas
- Has visto los zapatos de Paula son preciosos ¿Donde los habrá comprado?- Berta me susurraba cosas de cada una de las personas que fue a coger sus notas, le encanta comentar cosas de la gente.
Pasaron los minutos y la profesora de mates pronuncio mi nombre:
- • Ana Vega- me levanté de la silla y ande deprisa hacia mis notas, tal vez por el entusiasmo de verlas o simplemente por los nervios de irnos de viaje en menos de una hora. Al llegar ahí, cogí mis notas y me gire para volver a mi silla. Pero algo raro pasaba había chicas que estaban sentadas que tenían sus miradas clavadas en mi, como si las hubiera hecho algo. Me puse a pensar en ese temas hasta que nos dejaron irnos.

En ese momento mis emociones cambiaron, sonreí y me olvide por completo de lo que acaba de pasar, ahora estaba feliz pero muy nerviosa porque cada persona que viene al viaje se encargaba de una cosa, pues yo me encargo de llegar a nuestro autobús.

- Chicos, quedan 30 minutos para llegar al autobús y en metro se tardan 20 minutos. ¿Que pasaría si el metro de retrasa? ¿ Que pasaría si por todas las maletas que llevamos, llegamos tarde a todos los andenes?

Me puse a pensar en otra alternativa. Ya lo tengo. Cogí el móvil esperando un milagro. Empece a escribir un mensaje:

Mama necesito que vengas con la furgoneta al insti, por favor!

No se como lo hizo pero en menos de 1 minuto estaba allí, y aunque vivamos a diez minutos del instituto, no te da tiempo a leer el mensaje, bajar al garaje, coger el coche y venir en menos de un minuto.
Me encantaría preguntarle como lo hizo pero estaba demasiado nerviosa para hacer preguntas   irrelevantes en ese momento. Entonces todos metimos nuestras maletas en la furgoneta de mi madre, y la dije que las llevase a la parada del autobús, la deje un papel con la dirección.  Nosotros corrimos hacia el metro y al final no llegamos tan tarde, quedaban 5 minutos. Sentí un alivio enorme al despedirme de mi madre y meterme en el autobús. 

Busque un sitio donde sentarme con Miguel.

- ¿Ya estas tranquila? Parecía que te iba a dar algo en la salida del insti, estabas roja como un tomate.- se reía. 
- Me alegro de que te haga gracia- dije sonriendo.
- Eres mi pequeño tomate rojo - dijo Miguel, solo pude sentir felicidad a su lado. Estábamos a punto de sentarnos, cuando Jaime coge del brazo a Miguel:
Tío, te has enterado de que Fonsi... Ya sabes... Con Cecilia, han intimado- dice riendo. Se sienta en un asiento y le hace una señal a Miguel de que se siente al lado suyo. 
- A la en serio- contesta sin mucho interés Miguel, mientras se sienta al lado de Jaime. Me mira, abre mucho los ojos y pone cara de estar llorando. Me empiezo a reír, mientras avanzo por el autobús para buscar un asiento libre cerca de mis amigas.

Miro en el fondo y veo a Mireia haciéndome una señal de que me siente al lado suyo. Bien ya tengo asiento. Me senté entre Mireia y Berta. El autobús tardo unos 15 minutos en arrancar, en ese tiempo, Berta se puso a hablar con lidia y con Sofia:


- Tías, habéis visto como han cambiado todos los chicos. Abel el año pasado era tan odioso con esos humos, pero ahora no están borde. Bueno, el que mas ha cambiado ha sido Miguel, porque ahora mantiene una relación pero durante los últimos 3 años ha estado liándose con todas las que se ponían en su camino. -Es cierto, ya se me había olvidado el Miguel de antes. - todas deberían tenerte envidia.


Deberían  tenerme envidia, deberían tenerme envidia. Algo dentro de mi quería relacionar esas palabras con algo, así que pensé y se me vino a la cabeza las miradas de esas chicas. Me miraban así por envidia, aun no entiendo como puedo tener una relación con un chico que hace 4 meses se estaba liando con cualquiera. Dentro de dos días hacemos 3 meses. Las 7 horas y media se hicieron cortas, entre dormir, hablar con mis amigas, hablar con Miguel, y escuchar música. Por fin llegamos.


 Me puse de pie y levante a Berta y Sofia. Eran las 2:00 de la madrugada, estaba que me caía. Cogimos las maletas e hicimos un circulo, Berta se puso en el medio para decirnos donde estaría nuestro hotel porque ella se encargaba de eso.

- Bueno chicos, ya se que esperabais dormir en una cama en un hotel. Pero los planes han cambiado, bueno los he cambiado. Vamos a dormir en tiendas de campaña cerca del mar.
-¿Qué?- dijo Adrian
-¿Tiendas de campaña?-dijo Jaime
-¿Como?- dijo Lidia
- Lo que oís, venga seguidme. 
Todos íbamos detrás de ella confusos. Me agarre a la mano de Miguel. No nos dijimos nada creo que porque estábamos cansados. Aunque el parecía con energía.

-Venga, no puedes estar tan cansada- me decía Miguel

- Tengo sueño- anuncie
Despierta
Yo gire la cabeza. De repente siento sus brazos bajo mis piernas.
-¿Que haces?- digo
- ¿No tenías sueño? No quiero que mi novia se caiga, que mañana cumple 16 años. Así que te he cogido.- casi se me había olvidado que mañana era mi cumpleaños.

Intente sonreír para que viera que apreciaba ese gesto, aunque le hubiese dado mil gracias por evitarme andar. Cuando llegamos a la arena, el quería seguir andando conmigo en brazos, pero no le deje. Me puso su brazo sobre mi hombro y tiro de mi.

Llegamos al sitio, era precioso. Estaba rodeado rocas y la arena era dura, a unos cuantos pasos teníamos el mar.También había una mesa de picnic cerca. Me tumbe en la arena, y los chicos se pusieron ha montar las tiendas, mientras Berta les mandaba. Yo empece a cerrar los ojos y no recuerdo mucho más.

Hasta que abrí los ojos, aun era temprano y vi a Miguel durmiendo, era tan mono con los ojos cerrados. Le di un beso en la frente, el abrió los ojos un segundo y sus brazos me envolvieron. Así acaba el décimo noveno capítulo de Despierta.



2 comentarios:

  1. Awww! ¡Qué bonitos se ven juntos! (al menos en mi imaginación jeje)
    Me dan mucha envidia, a mí también me gustaría poder hacer un viaje así...
    Y...¿qué ha sido del chico? ¿No volverá a aparecer?

    Un besito :)

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    Respuestas
    1. Son una pareja ideal. Y sobre lo del chico: ahhhh... :)

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